El término State of Art, se le atribuye a Aristóteles de su primero libro de metafísica. Y se refiere al máximo desarrollo conseguido en un momento sobre cualquier cosa. Es a Aristóteles precisamente a quien me quiero referir en estos momentos para entender que el problema del consumo no es un problema nuevo, sino que siempre ha estado presente en las civilizaciones. Arístóteles bien decía "El hecho de que muchas personas usen las cosas, no es signo de su necesidad". También junto con Platón describían una enfermedad a la cual atribuían la necesidad de la gente por tener, a la cual llamaban Pleonexia. Era como una anorexia física pero a la inversa. En esta enfermedad en lugar de no querer ingerir alimentos por el miedo a engordar, uno tiene miedo a no consumir por el miedo a no pertenecer o a no ser alguien. En realidad, es muy interesante analizar el punto de vista de los antiguos pensadores griegos, ya que para ellos lo que era una enfermedad, para nosotros es ahora un sinónimo de éxito. Alguien que puede considerarse pleonéxico, es alguien que no le basta tener alguna cosa. Nunca se va a saciar de las cosas que tiene porque siempre querrá consumir algo más.
Existen varias formas de consumir según mi punto de vista que muchas veces ni siquiera nos damos cuenta de por qué lo hacemos. La primera es por moda, definir un estilo de vida, querer encajar en una sociedad.Tener siempre la nueva tecnología, la nueva ropa, el nuevo coche, todo eso es para definir quienes somos si es que lo consumimos o no, y muchas veces para encajar en el medio social en el que vives. Por otro lado, también consumimos a veces porque no tenemos nada que hacer, tenemos demasiado tiempo libre que pensamos en ir a dar una vuelta al centro comercial o a alguna plaza y el estar ahí nos provoca a consumir. ¿Qué pasa cuando salimos a otras partes a comprar? Cuando vamos a Estados Unidos por ejemplo, para comprar ropa en Navidad o en Semana Santa, estamos consumiendo no sólo para consumir en sí, sino para generar la experiencia de haber consumido en otro país u otro lugar y poder vivir para contarlo.
Creo que estos tipos de consumo son en los que hemos sido educados, toda la cultura y la historia de consumir nos han llevado a esto. Desde principios del Siglo pasado con la expansión estadounidense; Henry Ford y el Fordismo, hasta la invasión de medios y publicidad para hacer crecer el capitalismo en un país. Toda esa cultura que tenemos de trasfondo, nos ha llevado a llamarnos una Sociedad de Consumo. Y sin duda existen teorías que apoyan este argumento. Como la de Jean Baudrillard, que dice que el fenómeno de esta sociedad depende más del deseo que de la necesidad. O como la de George Katona, que nos dice que todo esto es consecuencia del alto desarrollo industrial y social al que ha llegado una sociedad.
Sin embargo, han un dicho que dice que "Todo en exceso es malo", y si existe una sociedad consumista, pues hay consecuencias no siempre buenas. La contaminación de aire suelo y agua es una consecuencia inmediata de lo que genera la producción masiva de bienes. Sin mencionar toda la basura que se genera a partir de todo este fenómeno. En México según al SEMARNAT, desde el 1999 se han emitido 167, 612 toneladas de dióxido de carbono que contamina el aire y el medio ambiente debido a todas las fábricas y automóviles que transitan en la ciudad, y se han producido solamente en 2009 38, 325 toneladas de basura. Son cifras bastante significativas que afectan la ecología y agotan los recursos naturales.
¿Podrá haber algún remedio para esto? La verdad no se que tan lejos estemos de una solución para este problema del consumo. Si bien es cierto que existen campañas ecológicas para cuidar el medio ambiente y librarlo de cualquier tipo de contaminación, no sé que tanto estamos educados para saber administrar bien lo que tenemos y no caer en malos hábitos de consumo. Creo más bien que es un compromiso de cada quien el apegarse a los valores que le enseñan en casa y aprender el autocontrol. Un ejemplo muy claro que sin duda nos hace consumistas, es el de las tarjetas de crédito. Las cuales muchas veces nos hacen gastar lo que no tenemos y por consecuencia endeudarnos.
El consumir no es algo malo, hay que disfrutar lo que tenemos porque cuesta mucho trabajo ganarlo. Es solamente cuestión de saber administrar el tiempo, el esfuerzo y el dinero.

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